"Little Heroes" cuenta las historias de seis jóvenes de la calle en el barrio de Nigua en la República Dominicana. Escribí sus historias en septiembre del 2002, después de haber tenido el privilegio de vivir entre ellos y sus familias durante más de dos meses. Debido a algunos períodos de reflexión, el último capítulo se completó solamente hasta agosto del 2007.
Fui por primera vez a la República Dominicana en noviembre del 1999 con el fin de buscar oportunidades posibles para un cliente canadiense y este viaje me llevó a Nigua. La ciudad de Nigua es como una “ciudad compañía” para los empleados de las zonas de libre comercio, que son la atracción principal para las compañías extranjeras que hacen negocios en la Republica Dominicana. Durante este viaje, encontré fortuitamente un muchacho de 10 años, lustra botas, que contribuyó a establecer las primeras semillas del proyecto Nigua. La foto sobre la portada del libro fue justamente tomada en este encuentro.
Como van a leerlo en la historia de este muchacho, dejé por distracción mi maletín sobre la mesa de una cantina mientras que iba al baño. A pesar de la pobreza que rodeaba a éste muchacho y que era tan dominante en su vida, ni siquiera intentó irse con mi maletín, el cual contenía 5000$US en efectivo, todas mis tarjetas de crédito así que muchos otros documentos importantes. Este incidente despertó en mi un vivo interés en descubrir cómo es realmente este pueblo, cómo sobreviven en condiciones tan deplorables y lo que podía hacer para ayudarles. Me convertí rápidamente en un muy buen amigo del muchacho y su familia.
Regresé a la República Dominicana en 2001 para otra misión de localización, esta vez para evaluar la posibilidad de empezar un servicio de reciclaje de plástico para una compañía canadiense. Sabía muy bien que no podíamos simplemente transferir lo que funcionó en Canadá a un país menos desarrollado sin adaptarse a las dimensiones económicas, políticas, sociales y culturales del dicho país. Gracias a mi amistad sincera con el muchacho y su familia, tuve la oportunidad de acercarme a los vecinos y amigos de la familia con el fin de discutir cómo podían ayudarnos sobre algunos aspectos, como la recuperación del plástico tirado a la basura. Estas reuniones me permitieron definitivamente de abrir los ojos. A la mitad de mi estancia, la familia del muchacho insistió para que viviera con ellos en vez de pagar una habitación de hotel. Me “adoptaron” en su pequeña comunidad y me convertí en amigo de varias de las familias y sus niños.
Un año despues, regresé de nuevo para una misión de exploración y me quedé con el muchacho y su familia en Nigua durante toda mi estancia. Durante estos dos meses, “caminé en sus zapatos” y empezé a comprender las profundidades de la situación difícil de los pobres en los países subdesarrollados y en vías de desarrollo. La pobreza y el nivel de desesperación de los pobres en la República Dominicana son muy diferentes de los pobres en lugares como Irak, Afganistán o el Darfour, pero las condiciones en la República Dominicana son seguramente bien peores de lo que los Canadienses relativamente ricos pueden imaginarse, incluso comparando a la situación de nuestros ciudadanos que dependen de la asistencia pública.
Escribí las historias de estos niños, ya que mis cualidades de observación y de escritura me permiten darles una voz que nunca han tenido. Decidimos utilizar este libro para reunir fondos con el fin de concretar los objetivos del Proyecto Nigua mencionados en este sitio Web. El precio es de 35$CAD (que incluye los gastos de envío para las ventas en línea o para las solicitudes de envíos postales) y 30$CAD si lo compran en persona.
Entiendo que varias personas no van simplemente a regalar sus economías difícilmente acumuladas para ayudar a la causa de estos niños menos afortunados, sin saber cómo se utilizará el dinero de sus donaciones y a quién exactamente beneficiará. Aunque este sitio Web contiene mucha información sobre la República Dominicana y cómo funcionará el proyecto, son las historias de estos niños contadas en el libro que van a ayudar a aclarar a quienes ayudarán y que explicarán porqué estos niños necesitan y merecen una oportunidad.
Las historias de estos seis jóvenes que seleccioné tienen varias cosas en común, pero hay una que sobresale: son todos verdaderos héroes que tuvieron el valor de hacer la buena
cosa a pesar de todas las tentaciones alrededor de ellos, aunque eso no
parece ser en sus mejores intereses.
Una vez que habrán leído este libro, entenderán porqué quiero tanto ayudarlos, y de una manera, estos muchachos serán también “sus hijos”.